Nelson Mandela. Estudio grafológico

La escritura de Nelson Mandela revela un auténtico ejemplo de integridad humana, con sus virtudes y defectos. Con huellas de emociones palpitantes y experiencias extremas. Con el reflejo del éxito y el tormento. Destacando, por encima de todo, una capacidad de resiliencia extraordinaria para reconvertir el dolor en sabiduría, y poniendo además ésta al servicio de la Humanidad entera.

Gracias a la Grafología, podemos dejarnos envolver por sus letras, y descubrir tras ellas el reflejo más profundo y honesto de su auténtica personalidad.

Grafológico de Nelson Mandela

Desde el punto de vista grafológico, la escritura de Mandela muestra una combinación de rasgos de personalidad propios de un auténtico líder total, que podrían compilarse en los siguientes:

  • Liderazgo, en su vertiente de líder conciliador. Presenta dotes de mando, rasgos de rebeldía y buenas dosis de oposición a las reglas y al orden establecido. Lo podemos observar en el equilibrio de los escritos, que mantienen la inclinación y presión vertical, y en las barras transversales de la “t”, altas y orientadas al frente de la consecución de los objetivos y metas.
  • Carisma y talento social, capacidad de envolver y convencer, tanto con la imagen proyectada como con la palabra. Sin duda, las letras unidas entre sí dentro de la palabra, y las “m” en guirnalda, favorecen la comunicación y la facilidad de palabra. Fomentan la entrega social y la conciliación. Y éstas cualidades aparecen vinculadas a notables rasgos de inteligencia creativa, tanto racional como emocional, que alientan el carisma y la capacidad para atraer voluntades ajenas. A ello se unen buenas dosis de orgullo y amor propio, que se aprecian en los óvalos sobrealzados y mayúsculas esbeltas.
  • Equilibrio emocional y capacidad de adaptación a las circunstancias. Apertura mental para conciliar ideas y opiniones. Podemos observar estos rasgos en la flexibilidad de los renglones sobre la recta, así como en esa emotividad, sensibilidad y capacidad para conectar y vibrar con el entorno, que se percibe en el movimiento general del escrito. También en la inclinación recta vibrante y en el predominio de grafías curvas. Pero, sobre todo, en la singular cadencia palpitante y espontánea que se deja fluir entre las letras. Obsérvese la mayor rigidez en los trazos y la tensión atormentada que se refleja en la siguiente muestra. Se trata de un escrito realizado por Mandela desde prisión Ésta rigidez y falta de fluidez son, sin duda, fruto de la tensión emocional del momento en que se realiza el escrito.
Nelson Mandela autógrafo

Escritura y firma desde prisión

 

  • Transparencia y franqueza, que se dan muestra en una escritura y una firma claras, coherentes, completamente legibles, limpias, espontáneas, extraordinariamente personalizadas y cuyo grafismo curvo y ligado favorece la afabilidad, la cercanía y la confianza.
  • Inteligencia racional y emocional, con buenas dosis de idealismo. Se delatan en un escrito ligado, especialmente en la zona alta, que es la dedicada a la ideación, la mente y la creación. La habilidad para hilvanar pensamientos e ideas y razonar con criterio lógico es extraordinaria en este personaje único. No por ello deja volar los proyectos idealistas en esos puntos de las “ies” que se escapan y le hacen despegar, en ocasiones, los pies de la tierra. A ello se unen la capacidad de observación y el afán de curiosidad, de saber más, que observamos en palabras de tamaño decreciente, puntuación adelantada y rasgos fugados.
  • Perseverancia en la consecución de los objetivos, proyección y espíritu de lucha, se dan muestra en un escrito donde la continuidad predomina por encima de todo. Incluso se aprecian rasgos progresivos y adelantados genuinos de aquellos que ponen la mirada siempre al frente, en pos del objetivo soñado. Continuidad incesante, unida a rasgos de fortaleza de carácter y oposición a las reglas preestablecidas.
  • Resiliencia. Capacidad de sobreponerse a los miedos y adversidades que se aprecia, en gran medida, en esas palabras que, en un principio se invierten hacia la izquierda, para después imponer su fuerza del voluntad proyectándose al futuro, hacia la zona derecha, como extraordinaria muestra de la palpitante capacidad volitiva tan vulnerablemente humana, a la vez que luchadora. A esta fuerza para recomponer el ánimo, se aúnan el entusiasmo, el optimismo y la motivación, que se aprecian notablemente en los escritos espontáneos, saltarines y dinámicos, de renglón ascendente.
Nelson Mandela estudio grafológico

Borrador no publicado de su obra “Long Walk To Freedom”

 

Sandra María Cerro Jiménez

Grafóloga y perito calígrafo – www.sandracerro.com

 

Artículo escrito en diciembre de 2013 y actualizado a julio de 2018 (Centenario de Mandela)

Fuentes:

http://conversationswithmyselfbook.com/

http://www.nelsonmandela.org/

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